Temas "Nabarros" (31)
Fermín Irigarai "Larreko"

(Aurtiz-Burguete 1869 - Pamplona 1949)
Fermin Irigarai, médico cirujano y escritor, nació en Burguete y fue el segundo de diez hermanos. Estudió el Bachillerato en el Colegio Huarte de Pamplona. Años más tarde fue a Zaragoza a estudiar medicina junto con su hermano Hipólito. Tras terminar la carrera en Madrid, regresó a Navarra y fu nombrado médico de su pueblo natal en 1892. Seis años más tarde se casó con su prima Felisa Irigarai. Por motivos laborales vivieron durante 17 años en la comarca de Baztán-Bidasoa, primero en Bera y después en Irurita. Es allí donde Larreko profundiza en el conocimiento del euskera, lengua con la que había convivido en su niñez pero que no dominaba.
En el terreno profesional realizó grandes avances en cirugía, lo que le permitió ganar una plaza como cirujano en el Hospital de Navarra en Pamplona en 1915.
Las profundas convicciones religiosas y su amor por el euskera se veían reflejados en la admiración que Fermín Irigarai sentía por el escritor y religioso Axular. Inspirado por él, escribió en revistas y periódicos como Eskualduna, Gure herria, Euskal-esnalea, Euzkadi, La voz de Navarra, y Napartarra. Se dice que las crónicas que cada semana escribía en la revista Eskualduna sentaron las bases de un nuevo estilo periodístico.
Además de estos artículos y de varias obras en castellano sobre temas de medicina ("Topografía médica del Valle de Baztán", "Guía médica del asistente a moribundos", "Guía médica del intérprete de milagros y favores"), Larreko nos dejó un importante testimonio escrito de lo que supuso la barbarie de la Guerra Civil en Navarra. Se trata de "Gerla urte, gezur urte" ("Año de guerra, año de mentiras"), libro que permaneció escondido tras la muerte de su autor por su hijo Aingeru y que fue publicado por la Editorial Pamiela en 1993.
Larreko participó activamente en los movimientos culturales de Pamplona en favor del euskera en los años anteriores a la guerra: fue uno de los fundadores de "Euskeraren Adiskideak" ("Sociedad de Amigos del Euskera"), de la que fue presidente en 1933. En 1919 fue nombrado miembro correspondiente de la recién creada "Euskaltzaindia" ("Real Academia de la Lengua Vasca") junto con otros destacados nombres de las letras navarras como Jose Agerre, Teodoro Arburua, el Padre Celestino de Caparroso o el Padre Eusebio de Etxalar.
Todas estas iniciativas culturales se vieron truncadas por la guerra. Después de ella Larreko pasó a ver muy difícil el futuro del euskera, pero confiaba en la unidad de los territorios vascoparlantes de ambos lados de los Pirineos y en el impulso que desde allí podría llegar para la lengua vasca.