Temas "Nabarros" (32)
Anton d´Abbadie Thompson

(Dublín 1810-París 1897)
Anton d´Abbadie, miembro de una familia noble y adinerada, desde muy joven sintió un gran interés por las ciencias, los viajes, las lenguas y la cultura. Su padre, Arnaud-Michel d´Abbadie, procedía de la localidad suletina de Ürrüxtoi, y su madre, Elisabete, era irlandesa. Anton nació en Dublín pero, siendo todavía un niño, la familia se trasladó a la localidad francesa de Toulousse. Allí estudió matemáticas, física, química botánica, astronomía, latín, griego, mnemotecnia y otras materias diversas.
Al parecer fue su padre quien le inculcó el amor por la tierra del euskera y por las ciencias, dos constantes a lo largo de su vida. De hecho Anton y sus hermanos tuvieron siempre a su lado un ama euskaldun para que desde niños conocieran esta lengua.
Desde joven comenzó a viajar por el mundo. En 1833 visita Bretaña y después Irlanda, donde se hará cargo de las tierras heredadas de sus abuelos. De allí irá a Inglaterra y Escocia y posteriormente recorrerá a pie las tres provincias vasco-francesas.
En 1836 viaja a Brasil y a continuación emprenderá un gran viaje que durará 12 años a Etiopía, en compañía de su hermano Eñaut. Allí realizan todo tipo de estudios geográficos y geodésicos y también en torno a las lenguas, culturas, religiones y tradiciones de la zona. En 1847 logran uno de los principales objetivos del viaje y ponen la bandera francesa en lo que ellos consideran las Fuentes del río Nilo en la selva de Bubbia.
Tras este vendrán otros grandes viajes a Noruega, Alemania, España, Argelia, Haiti y lo que fue el sueño de su vida: un gran viaje por el Mediterráneo que le llevó a El Cairo, Atenas, Alejandría, Beirut, Esmirna, Damasco, Nápoles y Roma.
En 1870 estableció su residencia en Hendaia, en un palacio de estilo neogótico construido para él y en el que colocó todos los objetos traídos de sus viajes y su importante biblioteca.
Fue miembro de un gran número de asociaciones científicas y culturales y en 1892 fue nombrado presidente de la prestigiosa Academia Francesa de las Ciencias.
Fueron muchos y muy importantes sus aportaciones al estudio y difusión del euskera. En 1836 publicó junto con Agustín Xaho un estudio sobre la gramática de esta lengua, donde cita los principales estudios realizados hasta la época, sus tesis en torno a ciertos aspectos gramaticales y una interesante lista de libros publicados en torno a estos temas hasta esa fecha. Fue colaborador de otro gran vascófilo y científico: el Príncipe Bonaparte.
Pero sin lugar a dudas la mayor labor de Anton d´Abbadie en favor del euskera fue la creación de los Juegos Florales Vascos. En 1851 puso en marcha lo que se denominarían "las competiciones de poesía", que desde aquel año se repitieron, ininterrumpidamente, hasta 1897 en diferentes localidades de las siete provincias de habla vascongada. Los versos de estas competiciones fueron recogidos y editados posteriormente.
Pero no sólo se premiaba a los poetas, y a partir de 1875 a los autores de textos narrativos, sino que también se organizaban competiciones de pelota, deporte rural, "irrintzis", ferias de ganado, etc.
En 1892 los juegos florales fueron anunciados con el lema que reflejaba el sueño de Anton d´Abbadie y su concepción nacionalista de la tierra vasca: "Zazpiak bat" ("Las siete una"). Tras su muerte, su viuda, Virginie Vincent de Saint-Bonnet, con la que se había casado en 1859, continuó con su labor de mecenas en favor del euskera.