Aitzol Altuna
6.- EL DUCADO DE BASKONIA
La palabra "Baskonia" hace referencia al gentilicio del pueblo que la ocupa, los vascos, vascones o en el idioma nativo "euskos". El Ducado de Baskonia o Wasconia comprendería toda la zona de habla vasca: desde el Loira-Garona, hasta el sur del río Ebro, montes de Oca y el río Segre como fronteras aproximadas. El Ducado de Tolouse (Tolosa) y Burdeos quedarían excluidos; es decir, todas las tribus vascas de Novempopulania y la Tarraconensis.
Paradójicamente el Ducado de Baskonia es creado por los francos merovingios enemigos de los vascos, sobre al año 600, poniendo como duque al franco Genial. Los francos habían conseguido unificar su reino bajo la dirección de Coltairo. las crónicas merovingias del siglo VII, de los pocos testimonios escritos de esta época, lo siguiente: "Thierry II y Teodoberto II (reyes merovingios que se unen) dirigieron conjuntamente sus ejércitos contra los wascones (vascones). Gracias a Dios, establecieron su dominio y les hicieron pagar tributo. Les impusieron un duque llamado Genial, que gobernó con ventura". Nada se sabe sobre la configuración política anterior de los vascos.
Notar que luchan en Aquitania pero contra vascones, de hecho la referencia a los aquitanos (ausko) desaparece, se les llama siempre vascos (o wascos); Aquitania hace referencia a un lugar geográfico, el político sería Baskonia. La "w" vuelve a intentar aproximar la palabra Baskonia a como sonaba en boca de los nativos.
La palabra y el territorio de Baskonia aparece por primera vez escrito en un mapa de Cauddi Ptolomei (Ptolomeo) en el siglo II, luego también aparece en el mapa de Paulino Nola del siglo IV abarcando el territorio descrito, que reafirma lo ya dicho.
Es en el mapa del siglo XI (ya creado el reino de Pamplona) de Saint-Server realizado por Esteban de Mauleón, donde aparecen Aquitania y Waskonia perfectamente delimitados como el territorio que aquí se habla.
Las crónicas carolingias, sucesores de los merovingios, usan la palabra "navarro" por primera vez en el 769, se refieren a los vascos que no controlan y siguen independientes. Son los primeros en hacerlo así. "Nabarra" parece venir de la voz vasca "Nabar", "planicie entre las montañas", la terminación "-oa" de Nafarroa (Navarra en euskara), sería "comarca". Luego es un nombre de lugar, no de tribu, ésta correspondería a la de los vascones, berones y várdulos en su término más amplio (autrigones, caristios y várdulos) cuando menos, fuera del dominio franco en todo momento. Esto tendrá su importancia después como veremos.
Los godos, al Sur, siguen llamando a todos vascones, su línea de contacto es precisamente con esos vascos independientes o navarros.
El dominio franco sobre Baskonia es efímero en un principio y nunca al sur de los Pirineos. Los vascos se sublevan al menos en los años 635-638 contra el rey franco Dogoberto, pierden y se rinden con su duque Aighinene a la cabeza, por lo que se ve está con los sublevados por su independencia. Las crónicas francas hablan de derrotas frente a los vascos hasta una colosal batalla con el franco Chadonio al mando de diez armadas en Clichy. Chadonio gana y los vascos firman su capitulación.
Pero la lucha continúa al reponerse de esta derrota, llegando a nombrar a un vasco como nuevo duque, será el príncipe Felix. Se trata del único caso de poder independiente de los pueblos germanos tras la caída del Imperio Romano de Occidente. Por el Sur la Tarraconensis es asolada en la zona del Ebro por los todavía activos bagaudas, Zaragoza fue tomada en el 643 como queda dicho.
Tras pelear con los francos, desde el 660 son realmente independientes de éstos, con su caudillo el duque Felix (660-670) y después el duque Lupo I Otsoa (670-710); comienza entonces una línea de los que se llamarían a sí mismos príncipes de Aquitania, se trata del hijo de Otsoa Eudon el Grande (710-34, se llama rey a sí mismo), Hunaldo (734-744) o Waifre (744-768). Es decir, los duques, príncipes y reyes bascones son vascos y no francos casi desde el principio.
Éste último, Waifre, lucha contra el padre y el hermano de Carlomagno, Pipinio y Carloman (antes contra su abuelo Carlos Martel), perdiendo a orillas del Garona, que vuelve a ser frontera vasca.
En la misma crónica se señalan tribus vascas "venidas a rendirse" desde más allá del Garona.
El rey franco Pipinio comienza una polítca expansionista para la toma del Ducado, a él le sigue su hijo Carlomagno.
Luego hay 55 años de disputas con el poder franco (salvo los "navarros", que nunca llegarán a dominar) que estalla en continuas rebeliones y como consecuencia de la que cual, en el 824, surgirá el Reino de Pamplona de la Navarra no controlada nunca por los francos y atacada constantemente por los godos, que tampoco la dominan.
Los duques o príncipes vascos de este período fueron: Lupo II (Otsoa en euskara, 768-778), Lupo Sancho I o Sancho Otsoa (778-812), Singuin o Jimeno-Ximeno (812-816), García Eneko (816-819) y Otsoa III Zentulo "Wasco" (819-823), muerto en el campo de batalla contra los francos. Destacan los nombres de García (o Garcés) Eneko y Jimeno, tan propios de los reyes navarros, que luego comentaremos.
Entra una nueva fuerza, más poderosa que las anteriores, en la disputa por las tierras vascas. Desde el 711 los musulmanes empiezan a crear su Imperio o Califato hispano desde el Sur. Veámoslo más despacio.
La presión es enorme, Baskonia se ve "pinzada" por el poderoso ejército franco de Carlomagno en el Norte y las continuas luchas por el Sur contra los godos y visigodos descritas.
Esto es así que, la entrada de Tarif desde África en el 711 al mando del Ejército musulmán, será un gran alivio momentáneo para los vascos, pues el último rey visigodo, don Rodrigo, estaba sitiando Pamplona en esos momentos; los godos tienen un enemigo feroz y van perdiendo todo el sur peninsular. Comienzan las "Guerras Santas", los vascos tienen ahora a un nuevo enemigo.
Una pequeña rebelión en el norte del califato la aprovecha Carlomagno que atraviesa con el ejército más poderoso jamás visto desde época romana todo el ducado, su objetivo es conquistar Zaragoza, de cuyo alcalde musulmán, insurrecto al poder de Córdoba, obtiene la promesa de la entrega de la ciudad sin lucha. Cuando llega a Pamplona Carlomagno la arrasa (otros sitúan el saqueo a la vuelta de Zaragoza), quizás como escarmiento a los insurrectos vascos o por miedo a ser atacado por la retaguardia. Llega a Zaragoza pero la ciudad no se rinde, la sitia. El reino carolingio es atacado por el Norte (se llama así al reino franco desde Carlomagno, de donde deriva el adjetivo carolingio); Carlomagno levanta el campamento y regresa a toda prisa. Pasa por algún lugar que aún no está claro pero que la historia coloca en Roncesvalles-Orreaga, es el 15 de agosto del año 778 (otros sitúan la batalla cerca de Ibañeta o Bentarte). Los vascos no parecen ofrecer resistencia. Pero cuando Carlomagno y su magnífico ejército ya ha salido del desfiladero, miles de vascos atacan desde lo alto de la montaña a la cola del ejército carolingio, el prefecto de Bretaña y sobrino de Carlomagno, el duque Roldán, los guía. La victoria vasca es total y Roldán muere. Los franceses escribirían la famosa "Chanson de Roland", donde los vascos se convierten en sarracenos (musulmanes) y los francos son maravillosos caballeros católicos.
Pretender ver a estos vascos que derrotan al ejército mejor preparado de Europa como pastores con piedras y palos es irrisorio; los vascos llevan luchando desde la llegada de los celtas, de los que imitan sus formas de guerrear; después aprenden de cartagineses y de romanos, contra los que primero luchan y a los que, una vez dominados, se unen; luchan contra visigodos, francos y los mejores guerreros de aquella época, los musulmanes. Pierden muchas veces pero ganan otras muchas, eso no se consigue con palos y piedras. Tienen desde hace siglos una organización política: desde los reyes aquitanos que luchan contra Julio Cesar, a las provincias romanas de la Tarraconensis y Novempopulania: que les darán experiencia burocrática y en formulación de leyes; llegando finalmente al ducado de Baskonia, luego reino, que está tan bien preparado para la lucha y tan bien administrado como cualquier reino de la época. Será el primer Estado vasco, en tanto en cuando abarca a todos los vascos de forma permanente, frente a las uniones, a veces parciales y siempre temporales, de las tribus. Luego explicaremos mejor qué es un Estado. Muchas veces los vascos atacan y se disuelven, perdiéndose en los bosques y montes hasta la próxima lucha, pero también tendrán grandes caudillos con títulos hereditarios y con sus ejércitos, como Indibil y Mandonio y luego los Felix, Otsoa, Eudon, Waifre etc.
En Roncesvalles venció un ejército ligero a uno pesado, gracias al conocimiento y lo abrupto de la zona y el factor sorpresa.
Los vascos tienen un potencial militar importante, unas estructuras económicas y sociales desarrolladas, mencionadas en fuentes germánicas más de una vez: poseían casas, bienes, riquezas, dirigentes y fortalezas.
La literatura romántica casa pocas veces con la historia real.
En el Sur los godos se han visto reducidos por el emirato de Córdoba a Asturias, Galicia y el Oeste de Cantabria, donde se refugiará su último rey, Don Rodrigo. Los vascos de la ribera, de Tudela a Olite, se convierten al Islam y rinden vasallaje a los omeyas de Córdoba (los conversos son llamados muladíes); la familia principal son los Banu Casi, que harían de tapón entre vascos y el emirato de Córdoba (de la familia Casius, que en las crónicas de Alfonso III de Asturias aparecen sin embargo como descendientes de visigodos, marca superior del reino visigodo).
El primer emir Omeya de Córdoba, Abdr ar Rahman I, tiene en su poder la zona al sur de Pamplona en el 781, pero es expulsado por los vascos en el 799 al mando de su caudillo Belasko (nombre deformado de "Bele", cuervo, y "vasco", probablemente); ya habían entrado antes los musulmanes en Pamplona (a la que llaman Banbaluna) del 718 al 738 y en el 756. Tras esta nueva derrota y expulsión musulmana sólo la zona de Tudela queda en sus manos. Es lo más que conquistaron los musulmanes del País Vasco. La primera derrota de los musulmanes en Occidente fue en el 721 a manos del rey vasco Eudon. De hecho, la importante derrota musulmana cerca de Poitiers en el 732 a manos de Eudon aliado con el ejército franco de Carlos Martel (abuelo de Carlomagno), con el que Baskonia alcanza su máximo reconocimiento internacional, supuso lo más lejos que llegaron en el continente europeo. En ella el califa Abderramán I fue derrotado, al regresar a Córdoba su ejército es exterminado en el Valle del Ronkal y el mismo Abderramán decapitado. Desde entonces el escudo de este valle pirenaico navarro lleva la cabeza del califa cordobés.
Mientras, en el Norte, el ducado de Basconia tiene en Lupo Sancho a su nuevo "príncipe de los vascones" y es criado en la Cortes con Luis (Ludovico Pio), hijo de Carlomagno. Baskonia vuelve a estar en órbita franca, existiendo una revuelta en el 800 que es reprimida por los francos. Sancho Lupo muere en 816, las crónicas carolingias siguen hablando de príncipes vascos que "usurpan el principado fraudulentamente".
Las sublevaciones vascas son continuas, en teoría toda Baskonia (del Ebro al Garona, salvo el Sur musulmán) está bajo el poder carolingio, la realidad es que su poder es inestable y nunca sobre todo el territorio vasco, la derrota del más grande de sus reyes, Carlomagno, así lo demuestra.
Tras la muerte en el 814 de Carlomagno, Ludovico Pio, decide escarmentar a los vascos que siguen sublevados al Sur de la ciudad de Dax, al norte de Baiona y sobre el río Adour, que parece fue fronteriza durante estos años entre la zona "sublevada" y la controlada por los francos. Con ello busca también restituir el honor de su padre. El ejército franco al mando de los condes Eblo y Aznar cruza los Pirineos y destruye Pamplona, escarmientan con la horca a muchos habitantes para evitar ser atacados por la retaguardia. A la vuelta recorren el mismo camino que Carlomagno, Ibañeta o el puerto de Bentarte probablemente. La carnicería es aún mayor que la vez anterior, Eblo y Aznar son apresados, estamos en el 824.
En esta batalla destaca Iñigo o Eneko Aritza (también se le llama Iñigo Iñiguez Aritza o Eneko Enekones), de alrededor de cincuenta años, cuya madre (Oneka) estuvo casada en primeras nupcias con un Banu Casi Muza Ben Fortún y después con un Jimeno, padre de Eneko, que sería probablemente uno de los jefes o "buruzagi" vascos.
Las crónicas francas hablan de un Singuinum, Sigrinum o Sihiminum, traducido modernamente como Jimeno (o Ximeno), apodado el Fuerte, que en el 781 defendió su fortaleza en el valle de Salazar contra el califa musulmán Abderramán I y que era duque de Baskonia; se trataría del abuelo de Eneko Aritza. Su madre puede ser descendiente de García o Garcés Eneko (el padre de Oneka se sabe que era Fortún Garcés; García o Garcés es el mismo apellido), duque o príncipe de Baskonia también, pero no se sabe a ciencia cierta. Eneko contó probablemente con la ayuda de sus hermanastros los Banu Casi en esta batalla pero tampoco se sabe con certeza y con los várdulos (como Sancho Altuna de Azpeitia, Gipuzkoa, que se sabe toma parte en la batalla) o los Belasko, citados en las crónicas musulmanas como señores de Pamplona-Lumbier (tierra entre la capital y Aragón). Sí se sabe de la sublevación de los Banu Casi de Tudela contra el Emir cordobés por esas fechas.
Sea como fuere, Eneko Aritza es nombrado primer rey de Pamplona.
El reino de Pamplona nace sobre el ducado de Baskonia de los vascos independientes que luchan contra godos y francos, y luego contra francos y musulmanes; son los "navarros", de las crónicas carolingias, no dominados por los francos; serían, cuando menos, los vascones, berones y várdulos en su término más extenso, aunque hay en toda la franja pirenaica tribus vascas no dominadas que terminarán pasando al reino de Pamplona (como los vescetanos de la actual Huesca), sobre todo con Sancho III el Mayor, alrededor del año 1000, como se narrará. En el Códice de Roda del 992, redactado en el Palacio de los Reyes de Pamplona, muestra un poder político soberano que tiene a los Pirineos como eje central, y que comprende las grandes cuencas del Garona y de la cabecera del Ebro a su curso medio.
El norte de Baskonia luchará contra los francos y finalmente perderá, pasando a órbita carolingia. De los carolingios irá surgiendo poco a poco Francia, el reino carolingio, asentado principalmente sobre el río Sena, finalizó en sí en el 879. El norte de Baskonia siempre mantuvo cierta independencia del reino carolingio y después del navarro, mantiene a su vez sus príncipes, después duques o condes pero como vasallasos navarros, y así pasarán a manos inglesas en 1152 tras la boda de Leonor o Alienor de Aquitania con Enrique II de Inglaterra tras fuerte lucha (a veces con doble vasallaje, a Navarra y a Inglaterra), que duró hasta 10 años por ejemplo en la toma de Baiona. En 1453 termina definitivamente en manos francesas tras la guerra de los 100 años. Irlanda fue conquista por el mismo rey inglés en el 1171 hasta 1921 que recuperó su independencia.
Tras la derrota en Orreaga los francos deciden dividir Baskonia. Este ducado mutilado se divide en Aquitania propiamente dicha: se le llama así a la franja Loira-Garona que forma un reino independiente del ducado de Baskonia desde el 843, tras el tratado de Verdún con el rey Carolo, rey aquitano y franco; al Sur, entre el Garona y los Pirineos, seguirá el ducado de Baskonia o Gascuña (deformación de Baskonia), que hará tapón entre el reino franco y los navarros, será una ducado que se disputarán ambos reinos; mientras, se creará por voluntad y capacidad propia, en el sur pirenaico, un nuevo reino vasco totalmente independiente: el reino de Pamplona luego de Navarra.
Baja Navarra, ahora dentro del ducado de Baskonia y por tanto fuera del reino de Pamplona, pasará a Navarra para ser la sexta merindad como se verá (las merindadnes son regiones administrativas y judiciales en las que divide su reino Sancho el Fuerte en el siglo XIII).
Aquí los historiadores siguen la historia de los vascos sólo a través del reino de Pamplona luego de Navarra, olvidando la vasquidad del reino de Aquitania y sobre todo del ducado de Baskonia, por el hecho de que hoy en día ha perdido casi totalmente el euskara que habló hasta el final de la Edad Media, salvo Lapurdi y Zuberoa donde se conserva. Sin embargo el aquitano o el gascón son idiomas con gran presencia del euskara en el mismo (20%) y el substrato vasco de esas tierras innegable. El ducado de Gascuña es también llamado de Guyena al pasar a manos inglesas.
La dinastía pirenaica de los reyes de Navarra duró más de 400 años desde el 824 a 1234 y dio 17 reyes: 1 Iñigo, 6 Garcés, 1 Fortún, 7 Sanchos, 1 Pedro y 1 Alfonso.
Los primeros reyes de Navarra de los siglos X y XI son coronados y enterrados en el monasterio Cluny de Leire (salvo Sancho el Mayor, que aunque dará los mejores años al monasterio, será enterrado en Oña, hoy provincia de Burgos); incluso, ante las acometidas musulmanas, pasará a vivir allí la Corte durante un tiempo, dejando Pamplona.
También son llevados a este monasterio los huesos de los primeros reyes navarros que parece no fueron enterrados en un principio en el monasterio, entre ellos los de Eneko Aritza, que fue el primero en dejar señales de la existecia del monasterio al dejar escrito una donación al mismo en el 842. En su período de máximo poder llegó a poseer 58 poblaciones, tanto en Hegoalde (País Vasco peninsular, "zona Sur" literalmente) como en Iparralde (zona Norte), 72 monasterios, iglesias, ermitas y otro tipo de propiedades. Con la desaparición de la dinastía vasca el monasterio decae y los Teobaldos (reyes navarros de origen francés del siglo XIII) traerán la reforma Cister. En 1836 con las desamortizaciones de Mendizabal desaparece la vida monástica, hasta que recientemente, en el año 1954, los monjes benedictinos llegados desde el monasterio burgalés de Santo Domingo de Silos, la restauran. En este monasterio están también enterradas las santas vascas, Santa Nunilo y Santa Alodia, en el siglo IX.

Los normandos o vikingos (s. IX):
Por seguir el orden cronológico de las cosas los he introducido aquí.
Los normandos, hombres del Norte literalmente pues venían de Noruega, Suecia y Dinamarca, o vikingos como se llamaban a sí mismos, aparecen en las costas bizkainas en el siglo IX y se asientan en la ría de Gernika, siendo dependientes de los reyes vikingos de Irlanda (allí dejaron huella por ejemplo en el número mayor de rubios de nuestras costas). Del siglo IX al XVII aproximadamente se produce una pequeña glaciación en Europa que seguramente provocó estas invasiones normandas. Los musulmanes les llaman madjus (mayus) de donde viene la voz castellana "mago".
Existe constancia de invasiones normandas desembarcado en Garona y subiendo aguas arriba y otras llegadas desde el Sur, desde el Ebro, para saquear grandes extensiones. Es de suponer que el pillaje de estas tribus normandas se diera en las costas vascas como en el resto de Europa.
Existe la leyenda de Juan Zuria (Señor Blanco), que sitúan al primer Señor de Bizkaia en el siglo X, como hijo de un normando. La leyenda es recogida por primera vez en Busturia (comarca de Bermeo-Gernika) por del literato Pedro de Alfonso (1288-1346), hijo bastardo del rey Dionís de Portugal. Existen distintas versiones, como la de Lope García de Salazar en 1454 o la que aparece en la Casa de Juntas de Gernika, yo recojo una de ellas, todas tienen elementos en común pero ésta me ha parecido la más completa aunque no tiene por qué ser la mejor y dice más o menos así:
El rey Ordoño de Asturias quiso guerrear con los bizkainos, pero éstos no tenía un dirigente de noble cuna y por eso el rey asturiano no quería. Los bizkainos nombraron Señor para la guerra a un tal Jaun Zuria llamado From, hijo de un rey normando, algunos dicen que irlandés (un tal Culebro), podría ser las dos cosas, y una "princesa" mundakesa, que vivía en la ría de Gernika (por supuesto no hay princesas en Mundaka y sería solamente hija de una familia importante). La lucha tuvo lugar en el pueblo de Arrigorriaga ("pedernal de piedras rojas", se habría llamado así tras esta batalla), en Padura, la ganaron los bizkainos que persiguieron a los astur-leoneses hasta el árbol Malato, en Luyando, a 2 leguas de Arrigorriaga, donde clavaron sus armas. Desde entonces los bizkainos defenderán ellos su territorio hasta este árbol y a partir de aquí como mercenarios a sueldo.
Larramendi dice que la palabra Malato es en verdad Malastu (lozanía). Lo que sí es cierto es la presencia y asentamiento de normandos en estas fechas, donde se terminarían mezclando con los nativos vascos.
Los normandos toman entre el 844 y el 991 Baiona, Sancho Abarca sitia la ciudad y parece que los echa. Según otras fuentes es el duque Guillermo de Aquitania, tío y vasallo de Sancho III el Mayor de Navarra, el que logra echarlos en 1023.
Se dice que los vascos aprendieron a navegar de los vikingos. Se dice eso mismo de los habitantes de Baiona, con fama en todo el mundo durante siglos por el timón de codaste a la "bayonesa" o a la "navarresa" que inventaron sobre el año 1000 y que se sigue usando hoy en día, situado en la popa, frente al situado en la aleta de estribor anterior. Los baioneses y los gipuzkoanos extendieron ésta forma de navegar por todo el mundo. Los ferrones bayoneses también inventaron la "bayoneta", cuchillo que se ponía en la punta de los fusiles, siglos más tarde.